Mostrando entradas con la etiqueta debates mentales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta debates mentales. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de agosto de 2011

Elegir y hacer algo que nos gusta es un ritual. Una preparación es un ritual. Alcanzar el éxtasis es un ritual.
No necesariamente el ritual esta enteramente ligado con la religión. Un ritual es aquello que sale de lo normal. Es la búsqueda de un placer que nos satisfaga tal vez. La sensación de absoluta plenitud.
¿Ustedes qué rituales realizan?
Mis rituales son pocos, pero son suficientes como para salir de la rutina que nos aprisiona y que nos vuelve monótonos; e incluso inservibles. Qué sería de nosotros sin esos rituales, sin esa escapatoria por la puerta de atrás.
De todas formas, los rituales no son preparaciones o acciones meramente satisfactorias. Algunas nos sacan de nuestros casilleros hacia un rumbo un poco desagradable. Estudiar es un ritual. A mi particularmente no me desagrada, pero me desgasta. ¿A quién no?



miércoles, 13 de abril de 2011

when i'm sixty-four

La verdad que hoy me di cuenta de que lo único que hago últimamente es leer y ver series. Y como leo mucho, les voy a comentar algo que leí hace poco; me llamó la atención y me parece lindo compartirlo (?).

Walter Benjamin, un tipo medio loco, publicó un artículo hace muchos años hablando de la juventud. Caracteriza a los jóvenes de pesimistas, los compara incluso con Hamlet. Pero como Hamlet, estos jóvenes llenos de ideales, necesitan y por lo tanto son pesimistas para poder afrontar todas las miserias del mundo. Sin embargo, esto no los reprime de sus ideales, sino que estos tienen una conciencia del deber. Deben enderezar el mundo, nacieron para eso. Es interesante, porque yo creo que nos define por completo. Todos queremos cambiar el mundo a una determinada edad. Odiamos el sistema (como para no odiarlo), y por un tiempo determinado creemos que todo lo podemos. Nuestros ideales son cambiar el mundo, decir qué está mal y qué bien. Benjamin dice que esta juventud está dormida. Tal como la bella durmiente, está esperando pacientemente que alguien la despierte. Estamos dormidos. Nuestros ideales están dormidos.
Para poder definir algo, hay que oponerlo con otra cosa. Ok. El antónimo de juventud es la vejez. Según este tipo, el signo del envejecimiento en una persona se da cuando se puede ver lo perfecto en lo dado. Una persona es joven mientras no haya realizado su ideal por completo.

Entonces, acá viene mi pregunta. Mi cuestión. Hoy en día, nadie quiere hablar de política, nadie quiere cambiar nada,¿todos estamos bien como estamos? Tan viejos estamos por ser tan conformistas. Caminamos, vemos gente que muere de hambre, la injusticia del sistema. Y nos conformamos con que este mes no subió el boleto del bondi. Tan viejos estamos que permitimos estas cosas. Que no hacemos algo, que no nos movemos. Que no investigamos, que no convertimos pensamientos en ideales. ¿Qué pasa con la 'juventud'? ¿Estamos envejeciendo antes de tiempo? No nos gusta el sistema, pero estamos dormidos, no queremos hacer algo para cambiarlo. Porque hacer algo para cambiarlo significa saber que algo está mal. Despertar. Que todo está mal. Conformarnos es arrugarnos cada día más. ¿Por qué la gente ya no tiene ideales? ¿Estamos todos dormidos? No importa que ideología tengas, si sos de allá, del otro lado. Importa que tengas un objetivo. Un ideal.
Yo quiero seguir siendo joven, no sé vos.

domingo, 16 de enero de 2011

Capítulo LXXXI

Creo yo que hay ciertas cosas de la personalidad que son imposibles de cambiar. Uno puede acostumbrarse a levantarse más temprano o puede intentar ser más sociable. Se puede abrir más con la gente o incluso no sé ser menos malhumorado. Sin embargo, hay ciertos hábitos que tenemos incorporados que creo que son imposibles de cambiar y forman parte de nuestra personalidad, de lo que somos.
Mi peor hábito, mi peor característica es mi cuelgue. Sí, mi cuelgue. Soy colgada a extremos a veces. Para mi familia es algo común, es decir, mi vieja está acostumbrada a que le diga 'maa, dónde esta mi remera azul?' y la tenga en la mano. Pierdo todo o siento que pierdo todo, todavía no se bien. Siempre que me tomo el trabajo de decir 'bueno, dejo esto acá para no pederlo, no me voy a olvidar', me termino olvidando. De todas formas, mi memoria de pez no se resume a eso solo.

Soy de tomarme el colectivo incorrecto, ya voy como cinco veces que me tomo el bondi para el otro lado, o sigo de largo. Más de una vez pensé que era un día, y era otro. Lo peor, es que mi cabeza está convencida de que estoy haciendo eso bien.

Perdonen si alguna vez esa característica de mi los molestó, o fueron afectados por ella.

:)

domingo, 5 de septiembre de 2010

Capítulo XXXVI

¿Por qué no podemos ser así de simples?

jueves, 2 de septiembre de 2010

Capítulo XXXIV

Estoy preparando una entrada así potente, por eso hace un par de días que no escribo nada. A demás, la situación se me va de las manos, en 9 días me tengo que ir a bariloche y siento que no hice nada. De repente no tengo una baja, sino que tengo dos. Dos materias bajas, pero no solo eso, sino que las dos son de lo mismo. Economía es mi carma. Juro, siempre en historia jamás pude entender la parte económica. Soy una persona básica. Necesito ayuda. Cualquiera que tenga ganas de explicar, es bienvenido.
Sumado a que bueno, obvio, como todos los fines de año (re que falta mucho para eso, pero mi cabeza cree que ya se terminó todo) son un descontrol y mis horarios voleybolisticos no me ayudan.
Igual, me chupa un huevo me voy a bariloche, todos putos.

(es la primera vez que escribo sobre bariloche, porque es la primera vez que estoy pensando en eso de verdad)

jueves, 26 de agosto de 2010

Capítulo XXXII

Yo sé que hay cosas que te agotan, te matan, te hacen doler la cabeza. Sin embargo, cuando terminas de hacerlas, te traen una sensación de satisfacción y liviandad que no te las va a dar nada en el mundo.

lunes, 23 de agosto de 2010

Capítulo XXII

Hoy mi vieja me dijo que me acostumbre a dejar de pedir permiso para hacer las cosas porque dentro de seis meses no iba a poder pedir más permisos.
Me asusté, sobretodo porque todavía tengo cara de nena.

jueves, 19 de agosto de 2010

Capítulo XXX

Estoy más que segura, segurisima...que el chino de la vuelta de mi casa se guarda todo el cambio! Hijos de puta.

lunes, 9 de agosto de 2010

Capítulo XXVII

Lo que para uno resulta tal vez, lindo, decorativo, estético, llamativo; duele. Duele mucho. Entré para buscar algo, y terminé con otra cosa. Justo estaba con mamá, la que me convenció para que me agujereara el cartílago de la oreja. Bueno, como soy una cagona marca cañón dije 'si, no si, bueno no se, si si si'. Me lo hice. La primera aguja todo bien, no dolor, solo un sonidito de 'crack' como que habían traspasado mi débil cartílago. Lo que vino después ya no estuvo bueno. Resulta que el aro que elegí era más grande que la aguja que atravesó mi oreja. Y eso me dolió. No fue un dolor como los musculares, constantes e insoportable. Fue más bien punzante, y molesto. La oreja se me puso color bordó más o menos. Me ardía y latía. Ok todo bien.
Ahora tengo las siguientes complicaciones. No puedo dormir de mi lado preferido de la cama, es imposible. Sólo puedo dormir de ese lado, y ahora no puedo porque me duele. Me cuesta sacarme remeras, buzos, corpiños, tops, y todo lo que tenga un cuello minimamente chico. Alguna gente es medio brusca y ya me lo tocaron varias veces. Limpiármelo es un bajon.
No recordaba todas estas incomodidades cuando me hice el de la nariz. Pero bueno, es lindo igual.

domingo, 1 de agosto de 2010

Capítulo XXIV

Después de una noche de hablar, hablar, hablar con personas de gran confianza, después dormir es una boludez.
Ayer, salí a las 6 de la mañana de lo de Belén, congelada. Me hice un super pique por Corrientes y llegué a tomar el 92. Estuve todo el viaje cagada de frío, y algo le pasaba a mi ceja que no paraba de moverse. Sumado a que, la pelotuda que estaba sentada atrás, no paraba de mascar chicle y hacía un ruido de la concha de la lora. CERRA LA BOCA. Me bajé con los pies congelados. Abrí la puerta tratando de hacer el menor ruido, como siempre. Me acosté y me dormí al instante, cosa que hace varios días que no me pasaba. Porque ese debate enfermo con mi mente lo tuve con mis amigas, y fue mucho mejor. Suspiré, y me dormí.

miércoles, 28 de julio de 2010

Capítulo XXIII

Llegue. Dejé las llaves. Intenté no hacer ruido. Una pasada rápida por el baño, y a la cama. Pijama, comodidad. Primera vuelta. Segunda vuelta. Tercera. Boca arriba. Boca abajo. Contemos. Nada.
Cuando algo te persigue es imposible dormir. Y no dormis hoy, no dormis mañana, tampoco dormiste ayer. Es una boludés. Es obvio, no podés arreglarlo. Un poco de culpa: puede ser. Un poco de angustia: muy poquito, lo suficiente. Nostalgia: bingo.
Esa sensación horrible, entre la boca y el pecho. Eso que quiere salir. Pero no sale más.

martes, 13 de julio de 2010

Capítulo XVII

Hoy iba en el 37, volviendo de canto por la avenida Callao. Me llamó la atención lo lento que iba el bondi, y la gran cantidad de gente que caminaba por la calle con bufandas color naranja flúo como si estuviesen jugando para holanda. Vi un cartel del mismo color que decía ' Si a las familias con mamá y papá' y alguien había escrito 'fachos!' y me reí. Después me enojé. Cómo es posible que la gente sea tan intolerante. No encuentro ninguna razón que sea válida para estar en contra del matrimonio. Dejen ser feliz a la gente, dejen que el mundo pueda tomar su propia decisión. ¿Dios no nos dio libre albedrío? No creo que eso haya sido para nada. ¿Anti-natural? Por favor. El mundo es anti natural y nadie se queja de eso.
Esto me recuerda a mi primer disgusto con la Iglesia. Fue cuando tenía alrededor de 8 años, en catequesis. Discutí con una monja, porque ella me decía que los gays eran felices, y yo le decía que si. Que los conocía y sí eran felices, que si habían elegido eso era porque es lo que ellos querían, nadie los obligó a nada. Nos gritamos un par de cosas, y después de eso, me cuesta entrar a una Iglesia.

Hemos avanzado tanto, no se puede dar un paso para atrás. Hay que abrirse a lo que está por venir!